Objetos lúdicos mediadores de ternura - AUTOR/ES: Elena Santa Cruz
$ 40.500,00
Cantidad
Consulta sobre producto:
Cargando...
Son puentes para llegar al otro, andamiajes afectivos y efectivos que nos permiten, de una manera lúdica y amable, acercarnos a los niños y adultos para establecer espacios comunicacionales en los cuales podamos tratar, compartir, debatir y aprender mutuamente de los diversos temas que nos convocan, y que en definitiva nos animan a soñar un mundo mejor, dice Elena Santa Cruz para referirse a las mantas, cajas, valijas antiguas, carteras, paraguas y demás elementos cotidianos que transforma en objetos lúdicos. Desde hace 35 años esta docente, titiritera y voluntaria recorre con ellos diferentes espacios educativos, hospitales, cárceles, refugios y hogares de Argentina y otros países. Los proyectos que describe en esta obra son, antes que nada, portadores, transmisores, constructores y provocadores de significados. Cada uno de ellos tiene una razón de existir, que pasa por dar cuenta de principios éticos y convicciones ideológicas que les otorgan un lugar preponderante en los procesos educativos.
Reconocimiento Especial en el Premio Isay Klasse al Libro de Educación de la Fundación El Libro, edición 2018/19
Prólogo Ruth Harf
Abriendo la puerta para ir a jugar
Introducción. ¿Por qué hablamos de objetos lúdicos mediadores de ternura?
Títeres. De muñecos a objetos dramáticos
Mantas. Acunando las emociones
Susurradores. Promoviendo la escucha profunda
Pequeños universos portátiles (Pup). Espacios de encuentros mínimos
Abrazadores y acariciadores. A distancia, pero en contacto
Delantales. Un recurso escenográfico
Escenarios lúdicos. Lugares que acunan el juego
Cajas. Un andamiaje para potenciar la comunicación
Kamishibai. Un universo repleto de historias
Nubes, paisajes y valijas. Cuando lo cotidiano se transforma
Carteras. Contando sueños
Caleidoscopios y tocadiscos. Música y colores mágicos
Lo comunitario. Una oportunidad de potenciar sueños